La lona es la parte del toldo que más trabaja. Con unos pocos cuidados puedes alargar bastante su vida.
No lo guardes mojado
Si llueve con el toldo abierto, espera a que se seque antes de recogerlo. Una lona enrollada húmeda acaba con manchas y mal olor.
Recógelo con viento
El viento es el enemigo número uno de brazos y costuras. Si sopla fuerte, cierra el toldo. Si no siempre estás en casa, un sensor de viento lo hace por ti.
Limpieza suave
- Quita el polvo con un cepillo suave en seco.
- Para manchas, agua tibia y jabón neutro.
- Nada de lejía, disolventes ni máquinas a presión.
Revisa las costuras
El sol degrada el hilo antes que el tejido. Si ves una costura que se abre, arréglala pronto: es una reparación pequeña que evita un rasgado grande.
Si la lona ya está muy gastada, en Granollers y Canovelles te la cambiamos aprovechando la estructura. Mira nuestro servicio de reparación de lonas.